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Querida
Gail:
He estado cuidando de mi madre en casa hace cinco años.
He observado que lentamente va declinando. Me pregunto:
¿Cuánto placer le causan las actividades
que intento hacer con ella? Es muy frágil para
continuar en un centro de cuidado diurno para adultos.-Mary
Querida
Mary:
Pienso que usted está mirando a su madre y respondiendo
a su propio sentido de pérdida. Usted está
imaginando como se sentiría en esa misma situación.
Es posible que su madre no se siente de esa manera.
La investigación enseña que la gente en
etapas avanzadas de Alzheimer, son capaces de conocer
alegría y placer. Hasta bajo gran adversidad,
mucha gente es capaz de encontrar momentos de placer
y alegría. Mi madre por ejemplo todavía
tuvo placer en la semana antes de morir. Todavía
comió su comida (especialmente los postres) con
muy buen gusto. Solamente una semana antes de su muerte,
estuvo cantando al son de la música de Antonio
Aguilar mientras miraba en televisión una película
vieja. No pierda las esperanzas con su madre.-Gail
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